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Geografía física

La Isla de la Juventud. La segunda isla en extensión del Archipiélago Cubano, forma parte del Archipiélago de los Canarreos, junto a más de 600 cayos e islotes, en la parte Sur-Occidental de Cuba, junto al Golfo de Batabanó. Es un municipio especial y la capital es Nueva Gerona

Situación geográfica

La Isla de la Juventud está situada al norte del Mar Caribe; limita al norte con el Golfo de Batabanó: al este con las aguas de la plataforma insular de la provincia de Matanzas; al sur y al oeste con el Mar Caribe.

 

Es la segunda isla en dimensión del archipiélago cubano, la sexta más grande de Las Antillas y la mayor del archipiélago de Los Canarreos, que consta de 670 islotes o cayos, con 3.056 kilómetros cuadrados, que se extienden unos 150 kilómetros en un mar de escasa profundidad, cerrando el amplio golfo de Batabanó.

 

La Isla tiene una extensión de 2.200 kilómetros cuadrados; separada del sur de Cuba a una distancia aproximada de 94 Km. Sigue en importancia Cayo Largo del Sur con 37 kilómetros cuadrados y con un aceptable desarrollo turístico; debe su nombre a su forma geográfica con sus 27 Km. de costa.

 

Hay otros cayos, como: Del Hambre, Alacranes, Manteca, Inglesitos, Bocas de Alonso, Aguardiente, Cantiles, Rosario, etc.

Relieve

RELIEVE

 

La Isla de la Juventud, por sus características física-geográfica, presenta dos zonas bien diferenciadas y delimitadas.

 

La zona norte (1312 km2) con un relieve de llanuras onduladas; sabanas y valles; sobresaliendo algunas elevaciones, La Cañada; la más elevada con 303 metros de altitud, que domina toda la isla, el mar que la rodea y las alturas de las otras elevaciones marmóreas; Sierra Caballo 298 metros; Sierra Las Casas 270 metros, formada por 2 cadenas de montañas que se extienden de norte a sur en una longitud de cuatro kilómetros, ambas divididas por un abra y varias cañadas; Cerro de Colombo y La Daguilla, entre otras.

 

La zona meridional (850 km2) con la Ciénaga de Lanier de 38 km2 que se ubica al norte, siendo el límite natural entre la parte norte y sur de la Isla. Divide esta zona en la Ciénaga Oriental y Ciénaga Occidental, constituye una llanura cársica, totalmente cubierta de vegetación natural. Se destaca el Cerro Caudal con una altura de 30 m. completamente de mármol.

 

Posee más de 30 km. de extensión discontinua de playas arenosas, alternando con acantilados y manglares. Posee lagunas costeras rodeadas de mangles detrás de las dunas o la costa rocosa.

 

La cayería se extiende en el extremo este de gran interés ecológico, pues constituyen refugios de valiosas especies de flora y fauna. La finura y blancas arenas de sus playas le confieren un elevado valor turístico.

 

Cueva de Finlay

 

Cueva situada en la ensenada de Caleta Grande, en la costa sur occidental de la Isla de la Juventud. En ella se hallaron 14 pictografías con series de círculos concéntricos en negro y rojo, muy semejantes a los de Punta del Este por lo que forman parte de la llamada cultura de los círculos. Explorada por el grupo Alejandro de Humboldt en 1977.

 

 

Cuevas de Punta del Este

 

Se encuentra ubicado en el extremo sur oriental de la Isla de la Juventud. Llegar a este lugar desde Nueva Gerona por la única vía de comunicación terrestre, distan unos 60 kilómetros aproximados.

 

Saliendo de Nueva Gerona por la autopista en dirección Santa Fe, bordeamos esta ciudad y continuamos hacía el sur por una estrecha carretera poco cuidada; pasamos por el poblado de Mella hasta llegar al límite de La Ciénaga de Lanier, que hay un puesto fronterizo custodiado por tropas de guardafronteras. Recorremos el camino de terraplén hasta Cayo Piedra, doblamos en el primer desvío a la izquierda; pues el camino prosigue hacía el sur, que nos llevaría al poblado de Cocodrilo (antiguo Jacksonville).

 

Continuamos por el terraplén, y pasamos muy próximo a la estación meteorológica de Punta del Este, para culminar finalmente en el extremo este de La Puntilla.

 

La zona se extiende por espacio de tres kilómetros hasta La Punta de Seboruco. Se trata de un acantilado que penetra tierra adentro con 33 kilómetros cuadrado de extensión, donde existe una rica biodiversidad, en la que destacan la exuberante vegetación y una rica y diversa fauna terrestre y marina. Desde el punto de vista patrimonial, el lugar adquiere renombre por la presencia de un sistema cavernario de cuatro cuevas.

 

En un farallón calcáreo, a unos 200 metros de la playa se encuentra la Cueva Número Uno, también ha sido identificada como de Los Indios, del Humo y de la Isla. En ella se observan 213 pictografías, que representan la casi tercera parte de las halladas en todo el país; motivo que provocó al sabio cubano Fernando Ortiz, llamarla “La Capilla Sextina del Arte Rupestre Caribeño”. Está declarado Monumento Nacional desde 1979 por la Comisión Nacional de Monumentos.

 

La primera referencia sobre esta cueva aparece en el libro “A través de Cuba” del geógrafo francés Charles Berchon publicado en 1910, pero recoge los datos en 1903 cuando naufragó por ese lugar. En este libro el autor reseña brevemente la descripción de la cueva que hiciera el Dr. Freeman P. Lane: “gruta profunda de 50 pies con bóveda agujereada en chimenea y paredes adornadas de dibujos indios”.

 

Catorce años más tarde, en 1917, el ingeniero C. N. Ageton recoge, en su “Guano de murciélago en Cuba”, cuatro planos de grutas, una de ellas pertenece por su descripción topográfica, a la llamada “Cueva de Isla” (apellido de la persona que la habitaba en ese momento), hoy Cueva Número Uno de Punta del Este (Núñez Jiménez, 1947).

 

No es hasta 1922, que se logran las primeras informaciones de interés arqueológico, con la visita que efectuara a la cueva Fernando Ortiz, quien en su reporte oficial del 24 de mayo, asegura el descubrimiento de los restos de un “templo precolombino”, con sus consiguientes derivaciones “prehistóricas”: la identidad de una civilización siboney.

 

El Dr. René Herrera Fritot (1938) reproduce, íntegramente, el primer reporte oficial de la Cueva Número Uno, efectuado por Fernando Ortiz y que hasta la fecha nunca fue publicado. Los descubrimientos arqueológicos, constituye la segunda parte a esta investigación y que Don Fernando tuvo muchos inconvenientes de proseguirla, pudiera haber conspirado en la demora de dicho informe. Se conoce que en 1929 vuelve a visitar la cueva y que de aquel viaje, queda como testimonio la foto que le sacara al emblema “flechiforme rojo” del Motivo Central. Es la fotografía más antigua realizada a dibujos rupestres indo cubanos.

 

Después de Ortiz, visitó esta cueva el Dr. Carlos de la Torre, que recogió muchos objetos que abundaban dispersos por el suelo y bajo tierra, y que el citado profesor nunca publicó sus observaciones, ni expuso los hallazgos encontrados. Otro que estudió de manera paciente y cuidadosa la cueva, fue el alemán Dr. Topsius y que nunca reveló el resultado de sus investigaciones.

 

Ya en 1937, Herrera Fritot había efectuado excavaciones en la zona, a fin de encontrar evidencias de algún asentamiento. Encontró un abundante material arqueológico perteneciente al ajuar siboney, es decir, de la cultura más inferior de las Antillas: rústicos percutores, piedras planas de bordes cortantes, astillas o lascas de sílice, restos de conchas de moluscos, vasijas de concha, cucharas, platos, pico, morteros.

 

A partir de la expedición `protagonizada por Fritot, aparecen diversos estudios y análisis de procedencia y paternidad sobre estos ideogramas. Crea polémica entre los especialistas y se verán enfrentadas opiniones de los autores, pues hay una gran diferencia entre el material arqueológico hallado de tan tosca y primitiva confección y los dibujos parietales. Se verán enfrentadas opiniones como la de los investigadores cubanos de la ciencia arqueológica, como Fernando Royo Guardia, José Antonio Cosculluela, Grupo Guamá y la Sociedad Espeleológica de Cuba presidida por el doctor Antonio Núñez Jiménez en épocas más recientes.

 

Las comprobaciones hechas por el Dr. Antonio Núñez parecen demostrar por sus investigaciones llevadas a cabo desde 1967, que Punta del Este es como un observatorio, capaz de permitir a la persona que se sitúa en el centro de la bóveda apreciar el movimiento aparente del Sol, desde el Solsticio de Verano al Solsticio de Invierno; desplazándose el disco solar hacía el Este, al llegar el 22 de Marzo, Equinoccio de Primavera, el astro rey se ubica en el medio de la entrada, incidiendo su luz sobre el conjunto pictográfico, donde un aparente falo rojo penetra una serie de círculos concéntricos. El Sol continúa su carrera cada amanecer hasta el 22 de diciembre, Solsticio de Invierno, en que el mismo parece detener su movimiento iluminado el Motivo Central.

 

La generalidad de la pictografía de esta cueva, las cuales adornan techos y paredes, está constituida por 56 círculos concéntricos en armoniosas e ininterrumpidas series coloreadas, donde alternan los 28 colores rojos y el resto en negro. Según Ortiz, simbolizan el cómputo del mes lunar. Los círculos rojos representan el día y los negros las noches. Superpuesta a esta pictografía ovoide hay una extensa flecha roja apuntando directamente al este.

 

En el lugar encontramos una claraboya, que desde el interior de la cueva, se distingue el tránsito del planeta Júpiter y de la Luna. También hay dibujada, lo que parece ser una serpiente con anteojos. Otro símbolo que parece ser astronómico es el de la Cruz, cuyas aspas aproximan los puntos cardinales. Los símbolos de la procreación, la fertilidad y el Sol animando la vida, se puede contemplar igualmente con toda su atmósfera fascinante.

 

Dentro del gran Motivo Central descubrimos 13 círculos negros que indicarían los 13 meses lunares. A la vez, aparecen pintados dos núcleos de 4 círculos, uno color rojo, representando la órbita solar con sus equinoccios y solsticios, el otro de color negro, su equivalente para las fases de la órbita lunar.

 

En otras expediciones dirigidas por Núñez Jiménez (1959), tuvo lugar el descubrimiento de un enterramiento de huesos humanos teñidos de rojo; fragmentos de un frontal y mandíbula en la Cueva Número Dos. Evidente muestra de la preocupación de estos antiguos hombres por la vida después de la muerte.

 

Posteriormente, en 1972, el arqueólogo José Manuel Guarch Delmonte descubrió una buena cantidad de restos humanos pintados de rojo. No se advierten deformaciones artificiales en los cráneos, por lo que se descarta la cultura taina.

 

Es muy difícil interpretar a ciencia cierta, que quiso decir el aborigen pinero; la cuestión no estriba solo en su falta de escritura y en el aislamiento de esos hombres respecto a los tiempos históricos, el mensaje está plasmado, pero que aún no hemos sido capaces de saber que quisieron decir. Queda mucho por descubrir.

 

Por constituir un importante testimonio gráfico y silente de la prehistoria y por sus altos valores naturales, este monumento debe ser cuidado y preservado como legado patrimonial para las futuras generaciones.

 

Cueva El Indio

 

Localizada en la ladera oriental de Sierra de Casas, esta cueva conserva 2 pictografías, una de color rojizo formada por 5 círculos concéntricos, y otra formada por 2 círculos irregulares entrelazados que semejan dos rostros de búhos. Ha sido explorada por el arqueólogo Manuel Rivero de la Calle.

Clima

CLIMA

 

El clima de la Isla es de llanura y altura con humedecimiento estacional relativamente estable, alta evaporación y altas temperaturas. Existen dos estaciones bien marcadas; una lluviosa ( mayo-octubre) y otra menos lluviosa (noviembre-abril).

 

Presenta un clima cálido con temperaturas bastante estable, con una media anual de 24,8ºC; julio es el mes más caluroso con una temperatura media de 27,9ºC. El mes más frío es febrero con una media de 17,3ºC.La temperatura más baja registrada ha sido de 6,1 ºC y la más alta registrada es de 35,1ºC.

 

Hay predominio de los vientos del Este y del EN durante el período lluvioso. Entre noviembre y abril alternan los vientos de región norte, con los de región sur.

 

La humedad relativa anual es del 80%, los registros más altos se corresponden con los meses de julio a noviembre.

 

El régimen de lluvia se ve afectado por condiciones locales: chubascos y turbonadas. Las máximas corresponden a los meses de junio y septiembre con promedios de 319 y 240 mm respectivamente. Las mínimas se registran en marzo y diciembre con promedios de 34,8 y 42,3 mm respectivamente. En el período seco las precipitaciones son aportadas por los sistemas frontales (frentes fríos) que tienen su mayor influencia en los meses de enero y febrero. En los meses de lluvia tienen influencia los organismos tropicales como las depresiones tropicales, las tormentas tropicales, los ciclones y huracanes. La temporada ciclónica en el Atlántico Norte comienza el 1 de junio y finaliza el 30 de noviembre.

 

Nota: Por la importancia de estos organismos tropicales en la vida de los pineros, hay un trabajo especial sobre los mismos en Curiosidades.

Hidrografía

RÍOS

 

Su hidrografía está representada por los ríos Las Nuevas, Las Casas y Santa Fe son navegables, San Pedro, Júcaro, La Jagua, Del Medio, Los Indios. Siendo Las Nuevas el más largo con 28 km. de longitud. Nace a una altitud de 30 metros en dirección sur-norte, desemboca en Punta de Tirry. Tiene 6 afluentes.

 

Las Casas con 17 km. de extensión con 14 pequeños afluentes, atraviesa la ciudad de Nueva Gerona de sur a norte. Se utiliza para el transporte marítimo-portuario, prácticas deportivas, turismo y actividades industriales.

 

San Pedro, y La Jagüa vierten sus aguas en la Ciénaga de Lanier; y otros están represados.

Rio Las Casas

EMBALSES O PRESAS

 

Se embalsa 170 000 000 m3 de agua. Se destaca la presa Viet Nam, Del medio, Las Nuevas, Cristal, El Abra, Los Indios, La Fe, El Enlace, Casa Dos, La Guanábana, Mal País Uno y Mal País Dos y Sierra Maestra.
Mar, costas y playas

 

El mar que rodea la isla en la parte oeste, norte y este, las profundidades no superan los diez metros y su promedio es de siete metros. Estos mares de escasa profundidad abarcan 34.145 km2 lo que condiciona grandes aportes de vapor de agua, elevando el calor latente y en consecuencia incrementan los regímenes promedio de temperatura, precipitación y humedad.

 

La costa acantilada es la que menos predomina. En el litoral norte se encuentran en los cerros de Colombo y Punta Bibijagüa, mientras que en el litoral sur se encuentran en Punta del Este y en Punta Francés.

 

Las playas del norte son pequeñas y de arenas negras y gris, que contrastan con las extensas playas y las finas blancas arenas de la zona sur, que posee extensas playas con una diversa gama de paisajes de fondos marinos y una gran variedad de corales, gorgóneas, esponjas y una inmensa variedad de especies de peces.

 

La Isla de la Juventud cuenta con un total de 14 (embalses o presas) que almacenan casi 170 000 000 de metros cúbicos de agua.

 

Los objetivos principales de estos embalses son para el servicio de la agricultura; cría y desarrollo de especies en centros acuícolas, como la tilapia, trucha, pez gato, carpas, tencas, etc…

 

Los embalses de Viet Nam y El Abra se desarrollan actividades de recreación, acuáticas, pesca y gastronómicas en un ambiente campestre, sano y familiar.

 

Los embalases de la Isla de la Juventud son:

 

1. Del Medio

2. Las Nuevas

3. Cristal

4. Viet Nam Heroico

5. El Abra

6. Los Indios

7. El Enlace

8. La Fe

9. Casa Dos

10. La Guanábana

11. Mal País Uno

12. Mal País Dos

13. Sierra Maestra

14. Antonio Briones Montoto

Embalse Viet Nam Heroico

Embalse o presa El Abra

MANANTIALES

 

Un recurso importante los constituyen los manantiales mineros medicinales. Se destacan los situados en Santa Fe para agua mesa y medicinal y los del Rosario en La Demajagüa con fines terapéuticos.

 

– Manantial Agua Santa

 

Hacia este manantial se trasladó Claudio, el cual se encuentra situado a un lado de la carretera que va del reparto Panel I a la Casa de los Oficiales. En ese entonces esta agua se utilizaba como bebida refrescante y medicinal, y fue la continuó vendiéndose durante años por toda la isla de Cuba hasta que Claudio se trasladó definitivamente para La Habana, específicamente para el actual municipio de Guanabacoa, desde el cual continuó comercializando el agua “La Cotorra”, aunque no ya la original. En estos momentos no se encuentra en explotación.

 

– Manantial ESBEC No. 24

 

xiste un manantial medicinal en las cercanías de la antigua ESBEC No. 24, a la cual se debe su nombre. Este manantial es considerado como el mejor de América Latina, y el cuarto mundialmente, por su bajo porcentaje de minerales, además de ser una de las aguas más finas del mundo. El mismo expulsa a la superficie más de setecientos litros de agua por minuto.
Según una entrevista hecha al periodista Wiltse Peña, actual encargado de la recuperación y mantenimiento de estos manantiales expresó: “…Si solamente se exportara el 10% del agua que este manantial expulsa, se recuperarían alrededor de 130 millones de dólares anualmente…”

 

En este momento se trabaja en su recuperación. Ya está hecha la nueva fuente, que es de cerámica.

 

– Manantial El Ferroso

 

A un costado del puente, a un lado de la turbina del agua, frente al restaurante El Ranchón, se localiza este manantial, el cual se encontraba atrapado bajo la tierra y la hierba. De las construcciones hechas para su aprovechamiento solo podemos ver el lugar. Esta agua puede ser utilizada para restablecer la hemoglobina, es decir, para las personas anémicas, debido a su alto contenido de hierro; pero es una lástima que se haya encontrado abandonado tanto tiempo.

 

Es necesario señalar que en 1902, el primer alcalde de la Isla de Pinos, Juan Manuel Sánchez Amat logró un acuerdo de no cobrar el uso de estos tres manantiales mencionados; y a pesar del golpe de estado que intentaron darle los colonos norteamericanos, no se pudo eliminar este acuerdo.

 

El acuerdo de Sánchez Amat evitaba que se repitiera el precedente de 1828. En aquel entonces eran numerosos los enfermos que acudían a curarse a la Isla, y el jefe militar de la misma. Don Juan Dovos López, aprovechó esta circunstancia para aprobar una real orden por la que se obligaba a tales desgraciados a pagar tres reales diarios, impuesto que se mantuvo durante veinte años.

 

Debido a este acuerdo, Claudio Conde Cid se ve obligado a trasladar el embotellamiento del agua “La Cotorra” para el manantial Agua Santa.

 

– Manantial La Magnesia

 

Frente al manantial Santa Lucía se encuentra este otro manantial, La Magnesia, de la cual se sabe que era embotellada como el agua “La Cotorra”, que era enviada a toda la isla de Cuba desde 1905, por Claudio Conde Cid. Esta agua es de gran utilidad para los problemas digestivos y estomacales.

 

– Manantial El Respiro

 

Este otro manantial es de aguas termales, su temperatura es de 40 grados, y se encuentra después del cementerio, por la carretera vieja de Gerona. Se sabe que este manantial se encuentra a dos metros de profundidad y aun así brota de la tierra el agua.

 

Su empleo es generalmente para las diversas molestias relacionadas con el sistema óseo y muscular. Por lo dicho anteriormente, no está en explotación este manantial, su recuperación es sumamente costosa, pero se incluye en lo que será la futura Ciudad Balneario.

 

– Manantial Santa Lucía

 

Este manantial se puede localizar en calle 9, debajo del puente en el centro de Santa Fe. Existe allí una tubería de la cual brota el agua constantemente. Esta agua es acechada por las personas que viven en este poblado, así como por los que se encuentran de paso; esto se debe sobre todo a las propiedades de cura que posee, principalmente las de la vista, como por ejemplo la conjuntivitis. Es un agua refrescante, de la cual se han obtenido buenos resultados y ha sido de gran utilidad para la población. Es recomendable su uso, utilización y consumo.

 

El beneficio de esta agua puede ser satisfactoriamente utilizado si se lograra formar un círculo de interés, en el cual se agrupen estudiantes y demás organizaciones, apoyados por la dirección de sus centros y el Consejo Popular, para difundir la importancia del uso de esta agua para la salud, evitando que se propaguen los brotes de conjuntivitis que a menudo nos golpean, y que provocan en gran medida la ausencia de estudiantes a clase.

 

– Manantial Santa Rita

 

Es el más importante en estos momentos y siempre ubicado a orillas del río Santa Fe.

 

El primero en contar la historia de este manantial fue el pirata cirujano Alexandre Oliver Esquemeling, en 1772. En 1908 esta historia fue nuevamente contada por la norteamericana Irene Wright. “Cuenta la leyenda que existió una tribu de indios muy poderosa que habitó la Isla de Pinos, guiados por el cacique Tacamena. Su pueblo vivía en paz y plena prosperidad. Debido a la extrema vejez del cacique, se decide poner a prueba la valentía y el honor de su hijo Auquimairo, para comprobar si reunía las condiciones necesarias para relevar a su padre como cacique. Se decide enviarlo finalmente en una expedición a la isla de Cuba. Decidido esto, parten los guerreros en sus canoas, comandados por Auquimairo. Al llegar, decide explorar él solo el terreno, dejando a los guerreros a espera de un aviso. Transcurrido un tiempo y al ver sus hombres que no regresaban, el jefe decide mandar un grupo de exploración para averiguar lo que había sucedido; cuando lo encontraron lo vieron hablando de paz con los indios de Cuba. Enloquecidos, atacan por sorpresa y toman preso a Auquimairo, al sentirse traicionados. Regresan victoriosos en sus canoas para la Isla y al llegar, cuentan todo al viejo cacique, y el hijo, claro en sus ideas, le pide dar su explicación: ‘…por favor padre, déjeme explicarle…’ – le dijo. ¡Habla desgraciado!- le respondió indignado el viejo cacique. ‘¿Ve usted padre, el árbol que está en la montaña en condiciones difíciles, en un suelo árido, los pocos frutos que da? ; sin embargo, ¿ ve usted en el llano el árbol que crece en suelo fértil y la naturaleza a su favor que da buenos frutos?. ¿No se da cuenta que es mejor vivir en la paz que en la guerra? . Pero el cacique no entendió las sabias palabras de su hijo; lleno de ira le clavó en el pecho una lama, cayendo el cuerpo en el suelo. Al marcharse de allí sopló una brisa caliente que enfermó a todos los indios. Mientras esto ocurría, los indios de Cuba que venían a vengarse, encontraron y reconocieron el cuerpo del indio que les había hablado de paz. El jefe indio decide enterrarlo en aquel lugar, y al levantarlo comenzó a brotar un manantial del lugar donde reposaba su cuerpo, al cual llamaron “El Manantial de la Paz”, en honor a los ideales del indio muerto. Más tarde encontraron al resto de los indios, que estaban muy enfermos. Los llevaron al manantial y observaron como milagrosamente se curaban…”

 

Este Manantial de la Paz es el hoy llamado Santa Rita. La construcción de un local para su aprovechamiento se comenzó en 1853. El Dr. José de la Luz Hernández elogió a Manuel Calvo por haber formado el caserío de Santa Fe y haber acondicionado un tanto el baño del “Templado”, otro de los nombres con él se conoció este manantial, con su correspondiente división para señoras y caballeros, resaltando la comodidad y la decencia que esto significaba.

 

“Desde 1857 hasta 1862 entraron a la Isla de Pinos 3409 soldados enfermos, de los cuales se curaron 3217, gracias a los efectos curativos de las aguas medicinales…”, según el Dr. José de La Luz Hernández Sardiñas.

 

santaritaEl agua del manantial Santa Rita posee numerosos componentes como: bicarbonato, cloruro, sulfato, calcio, magnesio, sodio y sales solubles. Además tiene un PH casi neutro (6.4), con una agradable temperatura de 32 grados aproximadamente; sus aguas son radioactivas. Aparte de tener una gran utilidad con relación a los problemas de la artritis y el reuma, ha curado múltiples enfermedades más; un escrito de 1865 del Dr. José de la Luz Hernández nos lo verifica: “…Se ha visto desaparecer como por encanto la tisis tuberculosa, la laringitis, la bronquitis, la cefalalgia y la esplenitis, la artritis y el reuma, la gastralgia y la gastroenteralgia, las amenorreas y las dismenorreas, las afecciones uterinas así como los lamparones; las obstrucciones glandulares y los dolores osteócopos, la neurosis y parálisis, la hipocondría y la lepomamaría, y finalmente, la ceguera, la clorosis y la anemia, y casi todas las afecciones dermoideas, desde los herpes hasta la elefantiasis, insipientes de los árabes, el asma, la oftalmía, la otitis, la eclansia y la epilepsia.”

 

Como se puede apreciar, son muchas las enfermedades citadas que logran la más satisfactoria curación desde aquellos años. Gracias al viajero norteamericano Samuel Hazard, tenemos una idea de lo que se acostumbraba hacer cuando venían en busca de los baños del manantial:

 

“…La rutina general es darse un baño antes del almuerzo, bebiendo previamente un vaso de agua, permaneciendo en el baño un cuarto de hora; al salir de él se vuelve a tomar otro vaso de agua y se retoma al hotel. Por la tarde se repite lo mismo.” Se conoce que en 1954 se restauró nuevamente el local donde se encuentran las dos piscinas terapéuticas; y un año más tarde, en 1955, fue inaugurado por el entonces presidente de la República Fulgencio Batista y Zaldívar, acompañado por su señora esposa.
Al triunfo de la Revolución, en 1959, el manantial Santa Rita prestó servicios como Casa de Descanso, pero poco tiempo después, con los sucesos de la década del 60, fue abandonado a su suerte. En 1964, el nivel de la presa Santa Fe subió y provocó que por más de 30 años este manantial estuviera bajo tierra. En Octubre de 1998, una vez más se comenzó su rescate, y actualmente se encuentra al servicio de la población, brindando su utilidad a los enfermos que allí acuden y a las personas que deseen darse un baño. Aún se guarda la costumbre de tomarse un vaso de agua antes y después del baño, el cual solo debe durar 40 minutos.

 

A mediados de 1997 se comenzó la revitalización de los manantiales, y a mediados del año 1998, comenzaron algunos pobladores, por su propia cuenta, el uso de estos manantiales. Otros asistían por indicación médica controlada, encomendados por médicos especialistas en ortopedia y el médico consultante de la clínica de Medicina Natural y Tradicional de Santa Fe.

 

En el año 1999 se atendieron 1006 pacientes y un total de 43 afecciones o dolencias. Se han aplicado dichos baños a pacientes de diferentes partes del país, como Santiago de Cuba, Guantánamo, Ciudad de la Habana, Villa Clara, Pinar del Río, así como pacientes de Nueva Gerona, que a pesar de las dificultades del transporte se trasladaban día a día hasta Santa Fe para mejorar sus dolencias.

 

Se plantea, por norma, que los pacientes deben mejorar con un total de 10 a 21 baños. No obstante, se ha podido apreciar que un 75% ha mejorado sus dolencias con la aplicación de solamente 10 baños, y un pequeño por ciento ha tenido que mantenerse con más de 10 sesiones para mejorar su patología.

Suelos

Suelos

 

Predominan los suelos hidromórficos en las costas, ferralíticos en el norte y centro, al sur son húmicos calcimórficos.

 

En la zona norte, es rico en minerales, como cristal de roca, hierro, mármoles, caolín, oro, arena sílice y otros. Puede producir una gran variedad de productos agrícolas; como la toronja, naranja, limón, melón, sandía, mango, guayaba, fruta bomba, guanábana, caimito, chirimoya, marañón, piña, mamey, aguacate, fruta del pan, tamarindo, boniato, papa, ñame, malanga, yuca, caña de azúcar, frijol, maíz, tabaco, cebolla, ajo, tomate, pimiento, ají, lechuga, col, arroz y otros.

 

La parte sur es una llanura pedregosa con el bosque de ciénaga, los de galería y el manglar.

 

CIENAGA DEL LANIER

 

El Parque Nacional Ciénaga de Lanier es el segundo humedal en importancia del archipiélago cubano. Se encuentra ubicado en el extremo sur de la Isla de la Juventud, abarca una extensión de 126.000 ha. Y alcanza una longitud de 37 kilómetros entre las ensenadas de San Juan al este y La Sigüanea al oeste. Este lugar ha sido declarado sitio Ramsar; relativo a la conservación y uso racional de estos ecosistemas. Tratado sobre los humedales aprobado el 2 de febrero de 1971.

 

La Ciénaga posee evidencia de un sitio arqueológico importante de asentamientos de aborígenes.

 

Se encuentra dividida en dos partes: occidental y oriental. Están separadas de la parte norte por un puente calcáreo, conocido por el nombre de Cayo Piedra. El área donde hay agua dulce se encuentra ubicada en lagunas y pantanos, dispersos en el carso seco donde crece la yana y la cortadera; el resto está ocupado por una vegetación típica del humedal, compuesta por matorrales, sabanas inundadas, bosques semideciduos y de hoja perenne, que incluyen diversos hábitats, como lagunas arrecifales, pastizales marinos, manglares cerca de la costa y una planicie cársica.

 

Forma un área pantanosa, donde sobresalen zonas emergidas. Tiene un alto número de plantas endémicas y constituye un importante lugar de anidación de distintas especies de quelonios, anfibios, crustáceos, cocodrilos americanos, peces, aves acuática y terrestre.

 

Otras especies importantes de la fauna del lugar, son: la grulla, el catey, la perdiz y la cotorra; el cocodrilo cubano ha sido reintroducido para su conservación a mayor escala, como el venado introducido en el siglo XVII, los cuales se han integrado muy bien.

 

Su importancia radica en que es una zona que se conserva en su estado más natural, tiene una marcada atracción para el público y ofrece oportunidades educativas y de recreación ambiental y cultural, además de ser un reservorio de agua dulce.

Orografía

Su relieve destaca elevaciones, sabanas, valles, cerros y sierras. Destaca la Sierra de La Cañada de 303 m. de altitud; ubicada al este-sur de la Isla; desde su cumbre se domina toda la isla, el mar que la rodea y las alturas más destacadas. El cerro de San Pedro al este y el cerro de Montelargo al sureste de La Cañada. La Sierra de la Caba a dos kilómetros de La Cañada y el cerro de la Daguilla. Por sus laderas bajan corrientes abundantes.

 

El cerro de la Cunagüa, a dos kilómetros al noreste del cerro de San Pedro, el de Mal País, hacia el centro de la isla, a dos kilómetros del cerro de la Daguilla y a tres kilómetros, los cerros de Ají, separados por abras, son áridos.

 

La Sierra de San José y el cerro de la Natividad dan origen a varios arroyos con gran contenido de minerales. Hay varias pequeñas elevaciones, denominadas Juan de la Mar, Sigüanea, Mandadero y Cristales.

 

La Sierra de Colombo bañada por el mar, como la Sierra de Bibijagüa, inmediatas al norte de la Sierra Caballo de 298 m. al norte, situada a un kilómetro al sureste de la ciudad de Nueva Gerona. Sierra Las Casas al norte, formada por dos principales elevaciones, que se extienden de norte a sur en un trecho de alrededor de cuatro kilómetros y están divididas por una abra y varias cañadas. La Casas del Sur, que es la más elevada con 270 m. de altitud y Las Casas del Norte logra los 260 m. Sierra Caballo y Las Casas son macizos montañosos de mármoles con gran calidad.

SIERRA LA CAÑADA

 

La Sierra de la Cañada, es la mayor elevación de la Isla de la Juventud, territorio del Archipiélago de los Canarreos, en el mar Caribe, se encuentra en el centro-oeste de la región norte de la ínsula, con una altura de 309.2 metros sobre el nivel del mar, posee valores paisajísticos de indudable belleza.

 

El macizo se localiza a una distancia aproximada de 26 km de Nueva Gerona, la capital, y los núcleos poblacionales más cercanos son, la comunidad La Victoria, y Argelia Libre. Su morfología, con pendientes muy empinadas y abundante relieves pre montañosos, la hacen parecer mucho más elevada.

 

Por la supervivencia de sus recursos florísticos, desde el año 2001 se declaró un área protegida de recursos manejados; la Sierra de la Cañada fue la primera área protegida de la Isla de la Juventud en ser reconocida oficialmente.

 

Para su conservación se elaboran y ponen en práctica planes de manejo con acciones participativas, donde se involucraron técnicos y especialistas en el desarrollo y ejecución del mismo, además de los habitantes de las comunidades aledañas.

 

En ese quehacer intervienen miembros del Cuerpo de Guardabosque, Servicio Estatal Forestal, la delegación municipal de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), con la finalidad de aportar criterios y valoraciones acerca de las reglas establecidas para su desarrollo y evaluar cualquier irregularidad en el área.

 

El paisaje de la Cañada tiene rocas metamórficas ricas en minerales, como el grafito, esquistos mini Casio- plagioclasas – cuarzo- y cloritica, con mineralización sulfurosa diseminada, constituye el paquete rocoso más antiguo del sur de Cuba.

 

La frescura del paisaje está ligada a la humedad y su floresta con pinares sobre esquistos, bosques latifolios secundarios con abundancia de palmas, vegetación herbácea y lianas.

 

A su paso en la cañada se hallan bosques siempre verdes de galerías, aún en época de sequía, clasificados como productores de agua y suelos pocos degradados con valores desde el punto de vista económico, maderable, industrial, melífero y medicinal.

 

Este recinto de la geografía en la Isla de la Juventud es un fiel exponente de la fauna cubana, los mamíferos están representados por una especie endémica la Jutia Carabalí además de algunas variedades de murciélagos, se observan esporádicamente ejemplares aislados de Gamo, introducida con fines cinegéticos.

 

El plumaje multicolor y el trinar de las aves demuestran un excelente reino para esos animales en que se reportan más de 20 especies, como: cotorra, tocororo, carta cuba, zunzún y 2 endémicas en el rango de subespecie Carpintero jabado y Carpintero verde.

 

En la biodiversidad de la Cañada están los reptiles y anfibios destacándose la presencia de especies endémicas amenazadas, en las que se encuentra el majá de Santamaría, el jubo, culebras y ranas.

 

EL senderismo se pone en práctica en el área protegida, Sierra de la Cañada, para que los amantes de la naturaleza al ascender a la cima, reciban la atención del guía, conocedor de esos parajes que son un deleite a los ojos del visitante.

SIERRA LAS CASAS

 

Es una de las sierras más importantes de la Isla y una de las dos que circundan a la ciudad de Nueva Gerona. Se encuentra al oeste del río que lleva su nombre, como también muy próxima ciudad. Está formada por dos cordilleras que corren de norte a sur en una extensión aproximada de cuatro kilómetros y dividida por un abra, varias cañadas y sus cuatros mogotes siempre verdes que van descendiendo progresivamente de norte a sur. La Casa del Sur es la más elevada con 310 metros sobre el nivel del mar, y La Casa del Norte con 260 metros.

 

Su presencia es majestuosa, en su larga extensión apreciamos la belleza y suaves ondulaciones de sus mogotes; curvas que la identifican desde cualquier punto de la geografía pinera; invitándote a que te llegue y disfrute de sus encantos que conllevará al más exquisito de los deleites al contemplar los paisajes del más allá, envueltos de sus diferentes verdes-azules de sus campos, mares, ríos y lagunas, donde ningún ser humano podría plasmar su variada naturaleza paisajística. Su vecino Sierra Caballo la observa impresionado y eternamente enamorado o envidioso de sus diferentes encantos atractivos.

 

Esta sierra data de la Era Jurásica, son impresionantes sus farallones; las cuevas y grietas. En ella se encuentra una gran riqueza por los valores culturales y sociales, arqueológicos, por su economía y por su flora y fauna.

 

Entre los valores históricos y culturales se encuentra el Monumento Nacional Finca El Abra en su ladera sureste; lugar donde permaneció José Martí desde el 13 de octubre de 1870 hasta el 18 de diciembre del mismo año. Estuvo allí por sus ideas políticas contra el colonialismo español, recuperándose de su delicada salud, quebrantada tras los horrores sufridos en las canteras de San Lázaro, antes de ser deportado a España.

 

Precisamente este museo se encuentra ubicada al pie de la Sierra de las Casas protegido por sus laderas en un lugar donde geográficamente existe un abra, y de ahí su nombre. Frente a él se extiende la fértil campiña que forma la cuenca del río Las Casas, protegida en su fondo por la esbelta Sierra Caballo.

 

Cerca del Museo del Abra, en las proximidades de las laderas de la sierra, existe un manantial que vierte sus aguas todo el año en un socavón artificial, producto de trabajos realizados en la minería, que se le denomina la Cueva del Agua. En sus recursos arqueológicos están los antiguos hornos de cal del siglo XIX, pertenecientes a D. José María Sardá, antiguo dueño de la finca El Abra.

 

Por las leyendas que se le atribuyen, resultan las cuevas Real, Hondón y las del Farallón un gran atractivo adornadas de estalactitas, estalagmitas y otras formas caprichosas de relieve; y en la Cueva del Indio se encuentran valiosas pictografías del arte rupestre. Hoy día, su riqueza faunística y florística se encuentra amenazada por la acción antropológica descontrolada. La conservación de esta maravilla natural requiere de manera urgente de un plan de rehabilitación y preservación de la fragilidad de sus ecosistemas y los valiosos recursos que conjuguen todos los intereses, tanto culturales, históricos, arqueológicos, económicos, sociales, como ambientales.

 

No se tiene una información detallada de la flora existente en Sierra Las Casas. Su estudio podría obtener resultados importantes de la diversidad de especies vegetales por el endemismo en la zona, dadas al aislamiento geográfico y ser uno de los primeros lugares emergidos en la historia geológica del país.

 

Su flora cuenta con una compleja vegetación exuberante en la que destacan en las quebraduras de sus laderas y elevaciones los musgos, helechos, acerácea, agavácea, sapotáceo, pasiflorácea, malvácea, cactácea, gramíneas y otras.

 

También hacen renacer variedades de especies endémicas y de importancia por sus diversos usos, que visten con densos matorrales espinosos y enredaderas varias de hermosos coloridos, algunos arbustos como el miraguano, el sabicú, la simaruba, la opuntia, el roble de olor, el almácigo, el guao, las pomarrosas,, el júcaro, la pendejera, lirios, maboas, el ceibón de la sierra, el agave y otras plantas pequeñas. El romerillo con diferentes gramíneas forman parte de la vegetación secundaria de los mogotes. Antaño, los árboles eran muy abundantes y de gran valor como el cedro, caoba, roble, yaya, güairaje, sabicú, etc.

 

Dada la actividad minera como las demoliciones y extracciones de mármoles, desbroce con equipos pesados, la actividad agrícola y la social y los incendios generados por los humanos y los naturales influyen en la degradación y empobrecimiento de la vegetación circundante; observándose otro tipo de vegetación, como el matorral secundario, herbáceos diferentes con árboles, arbustos dispersos, palmas y trepadoras que están transformando la originalidad del lugar y ocasionando pérdida en su superficie boscosa.

 

En cuanto a su fauna, se distingue un refugio importante por el número y variedad de especies que la habitan; fundamentalmente artrópodos, moluscos, quirópteros, reptiles, aves, roedores, insectos. La pérdida del hábitat es la principal causa de la desaparición de especies, influenciada principalmente por las acciones antrópicas en la naturaleza ejercidas por la actividad social que generan impactos ambientales. La base de esta sierra es llana, posee muy buena tierra roja para el desarrollo agropecuario; así como su abra que está encerrado de forma natural por altos acantilados. Los árboles, palmas y vegetación son abundantes, también lo es al sureste donde se encuentra la Presa Las Casas formada por el agua que corre de las sierras y mesetas adyacentes. Allí está ubicado en un ambiente paradisiaco el restaurante El Abra, destacado por una gastronomía exigente que ha sabido mantener durante años el buen servicio a la población.

 

En la parte oeste de esta abra, el terreno es más abrupto y sus pequeñas cañadas derraman sus aguas en el Arroyo de Los Muertos, donde su cauce natural ha desaparecido como consecuencias de construcciones de viviendas y caminos, labores agrícolas y lugar de vertederos de escombros y basuras.

 

Bajo su capa vegetal, los singulares mogotes encierran un inapreciable tesoro de mármol en las diversas variedades. Los mármoles de Las Casas se explotan desde hace dos siglos y se utilizan como material de construcción, piezas de enchapes de paredes y suelos, cubiertas, locerías, variadas artesanías, muebles, monumentos y de sus residuos se aprovecha distintos áridos y también se utiliza para la producción de cal.

 

La industria del mármol se desarrolla con las más avanzadas técnicas de explotación. Comercialmente se explotan las variedades Gris-Siboney y el Gris Perla; también se aprecia el color blanco y blanco perla en grandes bolsas de casi cinco metros de espesor de forma compacta y granulometría fina.

 

La sierra es un lugar de esparcimiento de la población y de muchas personas que visitan a la Isla. La contemplación del paisaje desde su cima es una de las ofertas naturales más importante y bella que puede ofrecer esta Isla.

 

Los acantilados perpendiculares predominan en casi todas las partes, especialmente en el norte y oeste. En estos momentos, las cimas de esta sierra son más accesibles en el sureste, frente al restaurante El Abra; el mogote más al sur y el más elevado. Se hace necesario reabrir los escalones tallados sobre la roca de sus laderas para su ascensión.

 

No obstante, nos aventuraremos iniciar la escalada a la cima del mogote más al norte y el de menos elevación, por el lado noroeste. Se inicia el camino por la entrada de la Cueva del Agua y después de una hora aproximada de fácil ascenso con algunos obstáculos vegetales y naturales alcanzamos la cumbre deseada.

 

Los muchos visitantes que desean disfrutar del paisaje naturalista, reciben la sensación majestuosa de superioridad sobre el panorama al aparentar dominar desde esa altura la gran extensión de la geografía pinera, que parece alcanzar con las manos.

 

El primer gran impacto es contemplar y disfrutar, desde esa altura, la maravilla del paisaje, que embellece con mil colores impactantes al privilegiado escalador; donde los rayos solares resplandecen sobre las aguas del río que lleva su nombre y desagua por su amplia desembocadura en nuestro Mar Caribe, que se pierde en el horizonte verde-azul confundiendo su límite con nuestro espectacular cielo, salpicados por algunos cayos próximos a la costa.

 

Observamos a nuestra izquierda la imponente Sierra Colombo adentrándose en el mar como gigante victorioso y hace parecer diminuto todo lo que le rodea; detrás se distingue Punta de Bibijagua (Morrillo de Bibijagua), que parece hundirse en el mar para emerger y unirse a su ascendencia Sierra de Bibijagua, formando en el conjunto de estas serranías una gran bahía y poseyendo playas hermosas, como Paraíso, el Gallego o Pescador y Estudiantes.

 

Si dirigimos la vista al frente y a la derecha de las sierras mencionadas, contemplamos en toda su extensión a nuestro vecino Sierra Caballo con sus laderas inaccesibles por todas sus partes, menos por el sur; que se asciende hasta la cima por una carretera donde hay instalada una gran antena televisiva que garantiza la comunicación a la población isleña. A sus pies vemos la fértil tierra roja que la rodea y la antigua ESBEC coreana. Su alta elevación y larga extensión oculta el reparto Delio Chacón y el Presidio Modelo.

 

Más al sur, se prolonga esta sierra con menos elevación, que es cortada por una carretera que une las vías de comunicación desde el Aeropuerto a La Reforma, próximo a ella está la presa Mal País 2, cercana al aeropuerto de la ciudad. Allá en la lejanía se observa una gran extensión del campo pinero salpicado por pequeñas elevaciones y algunas viviendas campesinas.

 

Detrás del rio Las Casas y cerca de su rivera se aprecia las instalaciones del Instituto Cubano del Petróleo (I.C.P.), los centros de las plantas de prefabricado y hormigón y el reparto de Sierra Caballo. Se aprecia una parte del río y algunas embarcaciones fondeadas en los muelles.

 

A tus pies, la ciudad de Nueva Gerona se contempla en toda su extensión. Se distingue sus repartos, cuadras, edificios destacados como el Hospital Héroes del Baire, el Nueve Planta La Terminal Marítima, el mercado Abel Santamaría, sus calles alineadas y adornadas con el verdor del follaje arbustivo de calles y patios de viviendas, el Gimnasio Arturo Lince, el estadio de baseball “Cristóbal Labra”, la zona industrial, La planta termoeléctrica al sureste y en la base de la Sierra se contempla la cochiquera y una cantera en explotación que produce piedras y grandes piezas de mármoles, más al sur, extensiones de tierras cultivables.

 

La Sierra Las Casas es una de las joyas por explotar al mundo por ser unos de los lugares más atractivo y hermoso de la Isla; pero merece la atención de todos, encabezado por los diferentes organismos de gobierno en beneficio de su conservación y preservación al futuro.

SIERRA CABALLOS

 

Está sierra con sus 295 metros de altitud sobre el nivel del mar, es considerada como la segunda elevación más importante de la Isla de la Juventud, después de sierra La Cañada con sus 305 metros, que es la más elevada de toda la Isla. Su longitud y anchura es menor que la de Sierra Las Casas que tiene 261 metros.

 

La sierra corre de norte a sur; al norte tiene Sierra de Colombo o Columpo (130m) y al noroeste la ciudad de Nueva Gerona y el Reparto Sierra Caballo; al sur está separada por un abra, Sierra Chiquita o Sierra Pequeña (147m) como la llamaban los pineros antiguos y Sierra Guanábana (59m) con su embalse; al suroeste el aeropuerto Rafael Cabrera Mustelier. Algunos geógrafos plantean que estas sierras son estribaciones de sierra Caballo; al este tiene a sus pies el Reparto Chacón, el Presidio Modelo; y más lejos al nordeste Punta de la Bibijagua y Sierra de la Bibijagua (93m); al oeste en la distancia su vecina sierra Las Casas, y más próximo el Río Las Casas.

 

Desde el mar, navegamos desde Batabanó y desde gran distancia por el norte de la Isla, rompe el horizonte una espectacular e impresionante imagen de la sierra; que parece agrandarse y absorbernos a medida que nos acercamos a la costa pinera; haciéndonos apreciar el embellecido paisaje que la rodea.

 

Si majestuoso se presenta en la distancia la inmensa y esbelta mole con su inequívoca silueta; también es apreciable su identificación, desde la mayor parte del territorio pinero. En la cercanía se aprecia un abrupto y escarpado relieve con grandes y pronunciadas laderas.

 

La sierra salpicada de pequeños arbustos, posee una vegetación escasa en todas sus laderas y en su cima, debido a los continuos incendios, que durante años ha padecido esta sierra; producto de la inconciencia del ser humano y por diversas causas naturales. No obstante, tiene la singularidad de presentar la recuperación de una vegetación frondosa y exuberante en un período de tiempo corto, cuando no existen incidencias que la afecten.

 

Antaño, en esta sierra abundaba una flora abundante y rica que solo se daba en estas sierras del norte pinero y que dejó de existir ya desde el siglo pasado.

 

Árboles maderables, como: algarrobo, almácigo, ateje, caguaní, cedro, ceiba, ceibón, copey, ébano carbonero, guaraná, jagua, jagüey, jigüe, jiquí, ocuje, palma real, quiebra hacha, roble, sabicú, varía, yaba, yaití y otros.

 

Frutales como: caimito, mango, mamoncillo, marañón. Medicinales como: guásima, guacamaya, jibá, jobo, jocuma, yagruma y yaya. Otros como la yerba de guinea, dormidera y guano.

 

Hay que estar consciente del retroceso y desaparición de muchas de estas especies; que deberían recuperar para regenerar de forma natural estas emblemáticas especies asociadas a su hábitat de siempre.Hay que mostrar una gran sensibilidad a la protección de estas áreas.

 

Respecto a su fauna, es pobre en cuanto a diversidad y cantidad. En mamíferos existen la jutía carabalí y el murciélago; en aves están el arriero, aura tiñosa, bobito chico, cartacuba, gorrión, judío, sijú platanero y tojosa.

 

No obstante; tras esas aparentes desnudas rocas, se nos muestra una diversidad sorprendente, que pocos nos podemos imaginar el tesoro que oculta: los moluscos terrestres pineros.

 

Se tiene conocimiento desde inicio del siglo XX, con el trabajo de J.B. Henderson en 1916, donde cita y resume 28 especies terrestres y 7 fluviátiles; indicando que la mayoría de las especies terrestres están confinadas en Sierra Caballo y Sierra Las Casas.

 

Es una de las faunas malacológicas más desconocidas e interesantes, que muy pocos naturalistas conocen. Algunos casi perdidos para la ciencia, como la Pineria Terebra y la Pineria Beathiana. Ambas de un género endémico y de los más bellos del mundo. Destacan otros géneros como: Priotocatella, Pineria, Ligus, Naesiotus y Cesión.

 

sierracaballos

 

Ellos se localizan adheridos a sus laderas rocosas, en las hendiduras y pequeñas oquedades de las rocas, también en el suelo cerca de los paredones y rocas caídas, y en vegetaciones que cubran la sierra desde la base hasta su cima. Se debe tomar medidas urgentes de protección para conservar estas poblaciones únicas en el mundo, que están en grave peligro de extinción por diversas causas.

 

Casi toda sus laderas tiene paredones cortados perpendicularmente; pero donde se pronuncia muy especialmente es en su vertiente este (frente al Presidio Modelo), hay un acantilado perpendicular, que presenta afloramientos en sus laderas desnudas grandes bandas de mármol de color grisáceo de diversas tonalidades de hasta 3 metros de espesor, que constituye un rico recurso para la industrial del mármol, la escultura, la artesanía y otros materiales de la construcción.

 

Desde hace dos siglos, las extracciones y explotaciones mineras de sus mármoles son explotadas por sus buenas propiedades físicos mecánicas. El Presidio Modelo inició su construcción en 1926, con la casi totalidad de materiales provenientes de esta sierra y de sierra Colombo; al igual que Sierra de las Casas contribuyeron a la construcción de ciudades y de todas las obras efectuadas en la Isla de Pinos.

 

A los pies de todas sus vertientes; en una gran extensión, presentan suelos ferralítico rojos muy productivos y apropiados para la agricultura, donde sus cultivos variados, regados y protegidos por sus laderas presentan un recurso esencial e envidiable.

 

Para alcanzar su cima, es accesible por el lado sur;por una carretera que nos lleva a su cumbre donde están instaladas las torres transmisoras de televisión y radio.Para los amantes del parapente que disfrutan de tan bello y emocionante deporte, cuando desde su cima se lanzan al vacío.

 

Las vistas de sus paisajes son espectaculares, abarcando casi toda la extensión de la isla, como casi todos los cayos que circunvalan el norte y el este de la misma.

 

Los atractivos de esta sierra atraen a los amantes del montañismo que no pierden la oportunidad de aventurarse a subir a su cima más alta, escalando por sus verticales laderas. Durante el recorrido comprueban como el esfuerzo del ascenso se ve recompensado por unas magníficas panorámicas.

 

Aquellos que escalan su cima; no recuerdan el tiempo pasado en ella, ni tampoco de lo que hacen allí, porque se entregan por completo a la montaña en una relación íntima y sensitiva, quedando atrapados de sus propias fantasías. Un estremecimiento largo y profundo recorre el cuerpo cuando observan la base de la ladera este.

 

Es la zona donde se inició la construcción del Presidio Modelo, antes fue prisión militar de la colonia. El general Machado puso la primera piedra en febrero de 1926, causando la más dolorosa desgracia a esta bella tierra. No es hasta 1967, que queda desactivada como prisión.

 

Su historia abruma y deprime, parece no ser real y estar fuera de alcance del ser humano; que planeaban el exterminio de todos aquellos que ingresaban.

 

Muertos de hambre, sed, frío y plagas de mosquitos en las celdas, hacen interminables las largas noches; aullidos y gritos de hombres; ahogados en los pantanos entre el fango y los fusiles de aquellos soldados sin escrúpulos que derribaban a balazos a los que se resistían y aplicaban la ley de fuga; los que llevaban a la Fuente Luminosa para su limpieza y sirvieran de alimentos a los cocodrilos; estrangulamientos alevosos en las circulares; los arrojados desde los últimos pisos y reventaban contra el pavimento; las muertes por inyecciones en las mesas de operaciones; las extorsiones, torturas, fracturas, heridas que mutilaban y mataban; las violaciones, los asesinatos y suicidios.

 

La sierra no puede hablar, se siente triste; pero trasmite el dolor sufrido que padeció y sufrió, contemplando en silencio los vejámenes durante muchos años. En todo este tiempo, fue testigo silencioso de múltiples horrores, de hombres que eran cadáveres que sufrieron terrores indescriptibles, pánicos, torturas crueles, abusos y muertes.

 

Desde su cima veía pasar todos los días, meses, ….años, bajo el sol abrasador y la lluvia, las cuadrillas de presos que iban a trabajar a las canteras, a los fangales pestilentes de la Yana, la Fuente Luminosa, El Cocodrilo, la agricultura y construcción. Cuando volvían no todos de los que habían salido regresaban, algunos quedaron en el camino; volvían arrastrando los pies, agotados, hambrientos, aterrados, sucios de fango y de miedo.

 

Dicen de los escaladores, que reaccionan cuando empiezan a descender; el regreso no es fácil y se hace lento. Es como si el espíritu de la montaña los retuviera. Arriba queda la promesa sellada con gotas de sudor y miedo de aquellos sentimientos humanos que reciben y quedan transferidos por esa sierra a todos los que la escalan y rozan sus cuerpos en ella.

 

Algunos atrevidos y que gustan de hacer campadas nocturnas en la montaña, dicen haber escuchado ruidos, gritos y quejidos espeluznantes, sombras y pasos próximos a ellos, que le hacen recoger lo instalado y regresar de inmediato a sus casas.

 

Algunos vecinos de la zona creen que los espíritus de los que aquí murieron, recorren la zona con extrañas luces en movimiento y de distintas coloraciones, escuchan voces que provienen de la nada y atraen al que la escucha.